Gustavo Adolfo Bécquer
El extraordinario poeta español
Gustavo Adolfo Bécquer ha desarrollado una extensa obra, entre lo que se destacan sus rimas y leyendas.
Los poemas de Gustavo Adolfo Bécquer han sido causa de profundos análisis desde hace varios años y lo continúa siendo en nuestros días.
Sus rimas son un ejemplo de exquisita poesía y su enorme sensibilidad, dentro de las que se destacan las rimas número I, II, IV, XXI, XXIV y la LIII entre tantas otras.
El poema de Gustavo Adolfo Bécquer es un ejemplo de perfección literaria por lo que es motivo de admiración y devoción por parte de una gran cantidad de poetas.
Rima I de Gustavo Adolfo Bécquer
Yo sé un himno gigante y extraño que anuncia en la noche del alma una aurora, y estas páginas son de este himno cadencias que el aire dilata en la sombras.
Yo quisiera escribirlo, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas.
Pero en vano es luchar; que no hay cifra capaz de encerrarlo, y apenas, ¡oh hermosa! pudiera al oído, contártelo a solas.
Rima LII de Gustavo Adolfo Bécquer
Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban tu hermosura y mi dicha a contemplar, aquellas que aprendieron nuestros nombres, ésas... ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas de tu jardín las tapias a escalar y otra vez a la tarde aún más hermosas sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío cuyas gotas mirábamos temblar y caer como lágrimas del día.... ésas... ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar, tu corazón de su profundo sueño tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas, como se adora a Dios ante su altar, como yo te he querido..., desengáñate, así no te querrán.